viernes, 12 de julio de 2013

Ramadan Kareem

Cuando la gente que vive aquí se entera que acabo de aterrizar en Doha me suelen tachar de loco. ¿Cómo me vengo en la época mas calurosa? ¿Cómo se me ocurre venirme justo cuando empieza el Ramadan, que no se puede hacer nada, ni beber en los pocos hoteles donde sirven cerveza?

A mi que me llamen excéntrico pero si hubiera querido emborracharme hasta morir me habría quedado en mi querida España o en Calrsberglandia, no me habría venido a un pais árabe. Pero bueno que me desvio del tema. El miércoles empezo el Ramadan, el noveno mes lunar del calendario islámico. Oficialmente comienza cuando se ve aparecer la luna en cuarto creciente por primera vez despues de la luna nueva del octavo mes lunar. Algo se mascaba en el ambiente los dias previos "Va a empezar el martes", "No el miercoles, el martes no vieron la luna" Al final ganó el miercoles, y fue el día en que los musulmanes comenzaron su ayuno durante las horas diurnas. Y cuando digo ayuno es de verdad, no solo comida, no "my friends". Desde que sale el sol hasta que se pone no pueden comer, beber, fumar, mascar chicle, vamos no pueden introducirse nada en la boca. Mal pensados por favor, abstenganse de hacer comentarios soeces. Me pregunto si mordisquear un boli en clase también estaría considerado como romper el ayuno...Rompen el ayuno cuando se pone el sol. Primero comen unos dátiles para romper el ayuno oficialmente y luego se meten una comilona (conocida como Iftar) entre pecho y espalda que comparada, una orgía romana no es mas que un frugal tentenpié

Bueno imaginaos el panorama. Aquí amanece oficialmente a las 3:30 y el sol se pone a las 6 mas o menos. Así que durante 14 horas y media no puede comer ni beber. Como es comprensible las tasas de frustración alcanzan niveles inimaginables. Ya comenté aquí que conducir era una odisea. Bueno pues conducir aquí, cuando la gente vuelve a sus casas sin haber comido y con la perspectiva de un banquete colosal, es otro nivel. Absténgase nóveles al volante. La agresividad se puede cortar con un cuchillo, volantazos, gritos, bocinazos, todo ello a unos niveles nunca antes vistos. Y todo esto con coches gigantes. Aquí si no tienes un coche de 16 toneladas no eres nadie. Si pusiesen a un musulman a competir en la Formula 1 durante el Ramadan diciendole que podra comer cuando acabe la carrera, les pega un repaso a los Alonso, Vettel y compañía que los deja tiesos. Todo esto mientras les insulta al volante, por supuesto.

Escribo esto desde el sofá de mi casa y con la perspectiva de salir al atardecer a hacer unos recados que tengo que hacer, y estoy acojonado. Yo, un as al volante que he dominado las carreteras de Cuba, México y Marruecos entre otros, me encojo aterrorizado ante las perspectiva de coger el coche esta tarde. 

Madre, si lees esto y no vuelves a saber de mi es probable que haya muerto aplastado por las ruedas de un Cayenne conducido por un buen musulman.

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