Hoy voy a contaros una de mis ideas que, como bien le dije a Ros, puede estar en mi top 5 de ideas de bombero. Top 5 en el que encontramos joyas del calibre de "¿Para qué vamos a reservar asiento en el tren Varsovia-Cracovia, si los trenes en Polonia van vacios?"(ocurrencia compartida con otros protagonistas), "Cojamos este zumo de naranja para el camino, ya me daréis las gracias luego" o irme a un lejano pueblo de Almeria en bicicleta, en una oda al romanticismo juvenil.
Así qué sin mas dilación, entrando con fuerza en el top 5 de ideas peregrinas, os presento.......(redoble emocinante de timbales) trrrrrrrrrrrrrrrrrr..............AYUNAR EN RAMADÁN!!!!!
Todos aquellos que me vayáis a insultar y vilipendiar, os podéis ahorrar el esfuerzo. Nada de lo que podáis decirme no me lo dije yo ayer a mi mismo.
Como todo en esta vida tiene una explicación, esta genialidad también tiene cierto razonamiento subyacente. Resulta que nos invitaron a una charla para explicarnos a los infieles en que consistia eso del Ramadan y en el correo nos invitaban a ayunar durante un día. Y a mí la verdad no me pareció tan mala idea. Puestos a vivir en otro país, intentar comprender ligeramente como viven no está de más. Así que tras algunas dudas iniciales nos dispusimos a ayunar Stephen, Laura y yo.
Stephen, canadiense, previsor se levanto a las 2 de la mañana, se metió un desayuno de aupa entre pecho y espalda y se fue a dormir. Laura, alemana, previsora también se bebio unos 17 litros de agua. Un servidor, español con la sangre del Cid corriendo por sus venas, se fue a la cama con dos cojones sin variar ni un ápice su rutina diaria.
Y oiga fue llegar al trabajo y si hubo algún momento de flaqueza, como cuando tuve que rechazar amablemente el té que me ofrecen todas las mañanas. El entrechocar de los cubiertos con el plato de fruta que nos preparan todos los días después de comer.
Quitando eso la verdad es que no lo llevé tan mal. Eso sí, los otros dos ayunadores era para verlos. A Stephen le dio un bajón de azucar que me entraron ganas de ponerle una intravenosa para que no se nos muriera en la oficina. Laura tuvo que capitular y empezar a beber agua. Yo, con dos huevos, no dije esta boca es mía. No le iba a dar el gusto a Farain, el único musulman de la oficina, de ver quejarse al heredero de aquellos que patearon el trasero de sus antepasados.
La charla he de decir que me pareció interesante. Con algunas incongruencias por supuesto, porque es que ojo al Islamismo, que tiene unas cosas que son para mear y no echar gota.
Una de mis preferidas es referida al ayuno del Ramadan. El caballero que nos dió la charla, un colega con un acento cockney con menos pinta de musulman que yo, nos explicaba que el Ramadan es algo interior, una cosa que solo incumbe a uno mismo y a Alá. Qué es mejor que el ayuno quede entre tu y el y que nadie mas lo tiene que saber. Muy bien, todo claro, entonces si es algo tan privado ¿Por qué cojones me pueden poner una multa de 2000€ por beber en la calle? Si, si, muy privado e interior todo.
O su razonamiento con el no poder comer cerdo. Nos dice el amigo que Alá lo prohibe porque hay algo malo en el cerdo, por supuesto es incapaz de decir el qué y comenta que probablemente es porque no tenemos el conocimiento necesario para saberlo. Nooooooooooooo, claro que nooooooooo. Hemos pisado la Luna, hemos clonado animales, podemos hablar con alguíen en las antipodas sin cables de por medio, pero somos incapaces de descubrir que hay de malo en el cerdo. Lo siento, minipunto para el equipo de los cristianos. Yo la verdad que me imagino a una piara de gorrinos ibericos hozando felices por la dehesa extremeña y puede ser el paraiso perfectamente.
Y eso que estoy hablando solo del ámbito gastronómico, si entro en otros temas me quedo solo. No puedo evitar mencionar el papel de la mujer y lo bien montada que tienen su mentira. Yo me leía un folleto sobre el papel de la mujer en el Islam y os juro que si hubiese sido un alienígena hubiera pensado "Joer, que bien tratan a las mujeres en esta religión" y me habría ido acto seguido a matar con mi pistola de rayos laser al resto de seres humanos por misóginos y machistas.
Por supuesto que el Islam tiene sus cosas positivas y que no es todo tan feo como lo pintan y otro día me entretendré en hablar de estos aspectos.
Y volviendo al ayuno, todo sea dicho, el zumo que me bebí despues de aproximadamente 18 horas sin beber, fue el mejor que me he tomado en mi vida.
Así qué sin mas dilación, entrando con fuerza en el top 5 de ideas peregrinas, os presento.......(redoble emocinante de timbales) trrrrrrrrrrrrrrrrrr..............AYUNAR EN RAMADÁN!!!!!
Todos aquellos que me vayáis a insultar y vilipendiar, os podéis ahorrar el esfuerzo. Nada de lo que podáis decirme no me lo dije yo ayer a mi mismo.
Como todo en esta vida tiene una explicación, esta genialidad también tiene cierto razonamiento subyacente. Resulta que nos invitaron a una charla para explicarnos a los infieles en que consistia eso del Ramadan y en el correo nos invitaban a ayunar durante un día. Y a mí la verdad no me pareció tan mala idea. Puestos a vivir en otro país, intentar comprender ligeramente como viven no está de más. Así que tras algunas dudas iniciales nos dispusimos a ayunar Stephen, Laura y yo.
Stephen, canadiense, previsor se levanto a las 2 de la mañana, se metió un desayuno de aupa entre pecho y espalda y se fue a dormir. Laura, alemana, previsora también se bebio unos 17 litros de agua. Un servidor, español con la sangre del Cid corriendo por sus venas, se fue a la cama con dos cojones sin variar ni un ápice su rutina diaria.
Y oiga fue llegar al trabajo y si hubo algún momento de flaqueza, como cuando tuve que rechazar amablemente el té que me ofrecen todas las mañanas. El entrechocar de los cubiertos con el plato de fruta que nos preparan todos los días después de comer.
Quitando eso la verdad es que no lo llevé tan mal. Eso sí, los otros dos ayunadores era para verlos. A Stephen le dio un bajón de azucar que me entraron ganas de ponerle una intravenosa para que no se nos muriera en la oficina. Laura tuvo que capitular y empezar a beber agua. Yo, con dos huevos, no dije esta boca es mía. No le iba a dar el gusto a Farain, el único musulman de la oficina, de ver quejarse al heredero de aquellos que patearon el trasero de sus antepasados.
La charla he de decir que me pareció interesante. Con algunas incongruencias por supuesto, porque es que ojo al Islamismo, que tiene unas cosas que son para mear y no echar gota.
Una de mis preferidas es referida al ayuno del Ramadan. El caballero que nos dió la charla, un colega con un acento cockney con menos pinta de musulman que yo, nos explicaba que el Ramadan es algo interior, una cosa que solo incumbe a uno mismo y a Alá. Qué es mejor que el ayuno quede entre tu y el y que nadie mas lo tiene que saber. Muy bien, todo claro, entonces si es algo tan privado ¿Por qué cojones me pueden poner una multa de 2000€ por beber en la calle? Si, si, muy privado e interior todo.
O su razonamiento con el no poder comer cerdo. Nos dice el amigo que Alá lo prohibe porque hay algo malo en el cerdo, por supuesto es incapaz de decir el qué y comenta que probablemente es porque no tenemos el conocimiento necesario para saberlo. Nooooooooooooo, claro que nooooooooo. Hemos pisado la Luna, hemos clonado animales, podemos hablar con alguíen en las antipodas sin cables de por medio, pero somos incapaces de descubrir que hay de malo en el cerdo. Lo siento, minipunto para el equipo de los cristianos. Yo la verdad que me imagino a una piara de gorrinos ibericos hozando felices por la dehesa extremeña y puede ser el paraiso perfectamente.
Y eso que estoy hablando solo del ámbito gastronómico, si entro en otros temas me quedo solo. No puedo evitar mencionar el papel de la mujer y lo bien montada que tienen su mentira. Yo me leía un folleto sobre el papel de la mujer en el Islam y os juro que si hubiese sido un alienígena hubiera pensado "Joer, que bien tratan a las mujeres en esta religión" y me habría ido acto seguido a matar con mi pistola de rayos laser al resto de seres humanos por misóginos y machistas.
Por supuesto que el Islam tiene sus cosas positivas y que no es todo tan feo como lo pintan y otro día me entretendré en hablar de estos aspectos.
Y volviendo al ayuno, todo sea dicho, el zumo que me bebí despues de aproximadamente 18 horas sin beber, fue el mejor que me he tomado en mi vida.
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