Efectivamente, creo que el titulo de esta entrada no puede
ser mas claro y descriptivo. Estas navidades me toca pasarlas en Qatar, al
calorcito del desierto.
En principio, al ser un país que se rige por las leyes
del Islam el 24 y el 25 son días laborables como otro cualquier sin vacaciones
ni nada. Pero como mi empresa es alemana siempre dan el 25 de vacaciones y este
año también dieron el 24. Y como caían en jueves y miércoles respectivamente
pues hemos tenido un fin de semana de 4 dias.
Por desgracia para mi no hace una diferencia ya que no puedo
ir a ningún lado. Y es que hasta que mi empresa resuelva el tema de mi visado
de trabajo no puedo abandonar este país. Para mas inri, todos mis amigos se han
ido dejándome mas solo que la una.
Y no os voy a mentir, ayer 24, después de hablar con mi
familia si que me dio un bajón porque encima a mí me encanta pasar estos días
rodeado de los mios, tanto familiares como amigos. Mi fastuosa cena consistió
en unos filetes de ternera corrientuchos de a 40€ 750gr, una lata de calamares
en su tinta, un poco de queso brie y un donut de postre. Por todo lo alto como
podéis ver. Igualmente al rato merced a cierto tratamiento de choque que
incluyo comenzar a leerme “El amor en los tiempos del cólera” (Gracias…),
limpiar mi casa y un poco de poner las cosas en perspectiva se me pasó y decidí
que ya estaba bien que no quería perder mi tiempo en auto lamentaciones.
Hoy día 25 me he levantado con toda la calma porque además
he decidido no hacer nada de la tesis a pesar de tener el día entero libre.
Como no quería quedarme el día entero en mi casa he agarrado mi recién empezado
libro y me he subido al coche rumbo a la playa para tirarme allí a leer
tranquilamente. Tras una hora de camino he llegado a la playa y aproximadamente
a los 10 minutos me he tenido que ir del viento que había. Los que estaban
haciendo kitesurf allí de puta madre pero yo estaba puteadisimo con la arena
abofeteándome como si de descargas de metralla se tratase. Pero no he dejado
que eso me arruine el día así que para entretenerme me he ido al campo de golf
a pegar unas bolas. Hace mas de 5 años que no agarro un palo de golf y creedme,
se nota. Por momentos mas que un jugador de golf parecía un leñador cortando
troncos para la lumbre con un hacha mellada. Y todo esto rodeado de coreanos
que tenían que estar alucinados con mi capacidad para dar golpes nefastos uno
detrás de otro. Encima en el campo de golf de Doha no tienes la típica
alfombrita para dar bolas. Aquí tienes un trocito de terreno con césped desde
el cual practicar tu juego. Esto implica que cada vez que daba un mal golpe,
había una explosión de arena a mi alrededor digna de una mina antipersona. Así
que mi día de golf ha acabado frustrado golfisticamente, cubierto de arena y
con dolor de espalda. Aun así me voy contento.
Y para terminar el día me voy a preparar unos huevos fritos
con patatas y el filete que me sobró de ayer. Una cena con un contenido calórico
importante como mandan los cánones de nutrición.
Feliz Navidad a todos!!!!!!!
:-)
ResponderEliminar