viernes, 30 de agosto de 2013

Detalles

Detalles. En esta vida son los detalles los que permanecen en nuestra memoria. Nadie piensa en su Erasmus como un "todo", la gente se acuerda de los detalles, ese viaje, aquella noche de locura, etc. De igual manera cuando vuelva la vista a atras y piense acerca de estos meses en Qatar, no sera el día a día en la oficina lo que venga a mi mente, ni el constante calor. No, lo que recordaré serán detalles que marcaron la diferencia.

Y normalmente no somos conscientes de que estas pequeñas cosas constituiran tus vínculos con el pasado. Raramente piensas "esto lo voy a recordar para siempre". Pero las excepciones confirman la regla. Al menos eso me pasó ayer a mí. Permitidme que os lo cuente.

Ya he mencionado el tema del Islam en alguna entrada anterior. Desde el momento que llegas aquí el Islam te rodea, a veces te abruma, es una presencia constante en cada momento de tu vida al margen de que seas musulmán o no. Estoy seguro que en el futuro mantendré alguna conversación sobre como es vivir en un pais musulman. Y también se que lo que rondará mi cabeza durante esas discusiones no será la llamada a la oración de los almuédanos resonando en la puesta de sol qatarí, tampoco el Ramadán y su ayuno que tuve la ocasión de experimentar personalmente. No, lo que recordaré será un irrisorio detalle, no mas grande de 2x2 cm en el cubo de un limpiador de mi edifico. Dicho cubo estaba "adornado" con un escudo del F.C. Barcelona que en el extremo superior izquierdo tenía una pequeña pegatina blanca tapando la cruz de San Jorge. Hasta ese punto llega su extremismo religioso que la mera visión de un símbolo completamente ajeno a su religión les ofende la vista.

Cuanto menos resulta curioso que el patrocinador del Barça sea ni más ni menos que Qatar Airways.

viernes, 23 de agosto de 2013

Tuk tuking in Sri Lanka



Desde que empecé a conducir siempre me pregunté cómo sería conducir por la izquierda como los hijos de la Gran Bretaña. Por fin puedo decir que he salido de dudas, pero como conducir en Europa era pan comido decidí complicarme un poco la vida y hacerlo en Sri Lanka, y por si eso no fuera poco en vez de hacerlo en un vehículo normal lo he hecho en un tuk tuk, vehiculo que nos ha acompañado a lo largo de toda la isla y como ya os había comentado en entradas anteriores ha sido el protagonista de nuestro viaje.

Nuestro Tuk Tuk
 Algunos puede que no hayáis oído hablar de lo que es un tuk tuk. Si buscáis definiciones podréis leer cosas del estilo “vehículo trimotor con una pequeña cabina” y cosas así. No. Mentira. En mi opinión el tuk tuk es la única arma de destrucción masiva legalizada. Eso o la medida más drástica de control poblacional en países con sobrepoblación como la India o China. He tenido el “placer” de conducir en verdaderos infiernos automovilísticos como Cuba o Mexico D.F. Comparados con Sri Lanka es como jugar a Scalextric. Yo no he visto seres humanos que valoren menos la vida que los conductores de autobús esrilanqueses. La primera vez que ves a un conductor pasarse un semáforo en rojo por sus partes nobles piensas “Joé, parece que no le importa demasiado el código de circulación”, cuando a los 40km un autobús empieza a adelantar en dirección opuesta a la tuya y no hace ni el amago de volver a su carril echándote de la carretera cavilas calmadamente: “Maldito sea el hijo de la gran perra que si me lo ponen delante le descerrajo un tiro en la frente” Podréis pensar que no hay nada peor que esto. Inocentes. El momento más dramático lo viví en una carretera de montaña cuando presencié un pique entre conductores de autobús. Imaginaos una mezcla entre “To Fast To Furious” y “Need For Speed” pero en versión autobús. Un autobús intentando adelantar al otro que le cerraba todas las puertas. Todo esto ocupando por supuesto los dos carriles de la ridícula carreterucha. Y ahí estoy yo, con mi tuk tuk de 50cc a 200 metros de los dos autobuseros locos, buscando una salida que no existe. A mi derecha plantaciones de té, a mi izquierda una caída en vertical de unos 700m. Me encantaría contar que realicé una maniobra digna de Fernando Alonso o de Jason Stahan, pero no, lo único que pude hacer fue frenar  pegarme todo lo que  mi temple me permitió al desfiladero y esperar que la pericia de los autobuseros fuese proporcional a su insensatez. Como estáis leyendo esto  es obvio que sobreviví, pero lo pase muuuuy mal.

Por supuesto eso es solo una pequeña parte de la experiencia que en términos generales ha estado muy bien. Viajar en tuk tuk nos dio la libertad de elegir cuándo y por donde queríamos ir a nuestro siguiente destino, permitiéndonos cambiar planes con toda facilidad. Solo el hecho de conducir el mismo vehículo que ellos te hace ganarte instantáneamente el respeto de los locales. Las caras de la gente cuando nos adelantaba no tenían desperdicio alguno. Especialmente cuando era Laura la que conducía. Imagina que vas tranquilamente por la castellana y de repente ves un canguro conduciendo el coche de al lado. Así eran las expresiones de sorpresa cuando nos veían. Para el recuerdo quedaran, el trayecto hacia Nuwara Eliya atravesando las plantaciones de té, cruzarnos con elefantes en la carretera, que me ofrezcan trabajo como conductor de tuk tuk por la crisis española, etc.

Han sido más de 1000km a bordo del vehículo más cochambroso de la historia y aun así no puedo imaginar una forma mejor para viajar en Sri Lanka.


Cuidado elefantes


Nuestra ruta por Sri Lanka

Uno de los numerosos autobuses asesinos

martes, 20 de agosto de 2013

Back from Sri Lanka

Nunca pensé que diría esto, pero volver a Doha ha sido como volver a casa. Y es que es verdad lo que dicen, tu casa está donde tienes tu cepillo de dientes. Bueno el caso es que estoy de vuelta de Sri Lanka, han sido 10 días estupendos tras los cuales me atrevo a recomendar Sri Lanka como destino vacacional sin ningún tipo de duda.

Cuando te encuentras ante un mundo tan diferente, las cosas que te sorprenden son innumerables, pero si hay una que me llamó la atención fue la sonrisa eterna de los naturales de la antigua Ceilán. Si la riqueza de un país se midiese en las sonrisas de sus ciudadanos, Sri Lanka sería de los países más ricos del mundo. Y no hablo de la sonrisa del que sabe que de ella depende el pan de su familia. Tienen una manera de sonreír totalmente inocente y desinteresada que refleja la amabilidad de este pueblo. Y he de reconocer que me ha sorprendido bastante ya que al principio, cada vez que algún lugareño se me acercaba sonriendo yo me preguntaba “A ver que me quiere vender, aquí mi primo” Pero nada más lejos de la realidad, les encanta charlar, preguntarte de dónde vienes, etc. Si la juventud española fuese la mitad de curiosa que esta gente otro gallo nos cantaría. Sobre todo me chocó la alegría de la población local teniendo en cuenta que acaban de salir de una guerra civil que acabó en 2009, anteayer como quien dice

Por supuesto que intenta sacar tajada del asunto y recomendarte el restaurante del cuñado de la hija de su prima, pero bueno eso pasa en las mejores familias, pero lo importante es que nunca se toman mal una negativa, lo que es de agradecer. Todavía me acuerdo de las malas caras que tuve que aguantar en Cuba y México, que han hecho del acoso al turista todo un arte. Arte que puede ser de las cosas que más odie en este mundo.

El itinerario que recorrimos mi compañera de viaje, Laura, y yo incluyó Colombo, Dambulla, Harabana, Anuradhapura, Kandy, Horton Plains, Nuwara Eliya y Arugam Bay. El vehículo utilizado para hacer el trayecto será desvelado en el post siguiente ya que se merece una entrada del blog en exclusiva. De haber elegido otro medio de transporte el viaje habría sido completamente distinto, ni peor ni mejor, distinto. Tampoco entraré en demasiado detalle y narrar cada segundo del viaje, simplemente no es mi estilo. Mejor viaja a Sri Lanka y descúbrelo por ti mismo.

Para mí lo mejor del viaje fueron las tierras altas y World´s End National Park, también disfruté bastante la playa de Arugam Bay. Ya os iré contando más cosillas cuando saque algún ratillo para escribir.

martes, 6 de agosto de 2013

Off to Sri Lanka



Lo sé, llevo bastante sin escribir, pero Doha es lo que tiene. Unas veces haces muchas cosas, otras no haces nada en 10 días. Esto último es lo que me ha pasado últimamente. Quitando el día que nos fuimos a buscar rosas del desierto atravesando una tormenta de arena, no ha habido ningún hecho apasionante en mi vida.

Afortunadamente esto va a cambiar porque en exactamente 9 horas estaré embarcando en un avión de Etihad airlines dirección Colombo, Sri Lanka. Tras un mes de trabajo en Doha he aprovechado las vacaciones que hay al final del Ramadán (por fin se acaba gracias a Dios) para irme 10 días a esta isla país del océano Indico que todos los amantes del te conocerán.

Me voy con Laura, una compañera de trabajo que también quería ir a algún sitio y decidimos irnos juntos. Este viaje es un ejemplo de viaje improvisado. No tenemos reservada ni una sola noche de hotel, no tenemos fijado un itinerario, por no tener, no tengo ni terminado el equipaje. Por supuesto y como es costumbre en mi olvidare algo, solo espero que no sea nada importante como aquella vez que me fui a México sin carnet de conducir ni cámara de fotos.

Esta vez ni la cámara ni el carnet se me olvidaran. La cámara porque me muero de ganas de estrenar la nueva lente que me he comprado, y el carnet porque sin él no podre conducir nuestro modo de transporte, que por supuesto a día de hoy está por determinar. Por lo que yo sé y me preocupa, podríamos viajar por Sri Lanka en burra o elefanta si se tercia.

A la vuelta ya colgare fotos y contare un poco mi experiencia si sobrevivo a la falta de planificación

viernes, 2 de agosto de 2013

Conductor legal

Por fin tras un mes viviendo en Qatar he conseguido mi carnet de conducir qatarí. Todo sea dicho tiene un diseño mas llamativo que el europeo, con un caballo y todo en el fondo.

Por supuesto no creais que mi pesadilla ha terminado ya que si observais bien mi carnet caduca el 28 de Agosto, momento en el que tengo que volver a renovarlo. Me da más miedo que un examen de Botánica, con eso lo digo todo.